SUMA Y SIGUE...

Es decir, no dejes que nada te reste: que nada reste alegría, porque es gratis y con alegría todo se vive mejor, que nada te reste energía, qué importante la planificación y cómo lo he notado durante esta semana... Es mejor acabar de hacer las cosas a las tantas que no acabar ninguna habiendo empezado muchas... Que nada te reste amor, ve acumulando ganas, y aprovecha para aprender a soltar las redes y abrazar los cuerpos. Cuánto me está sobrando el móvil muchos días... Que no nos reste la falta de "materiales", que nos sume mucho más aquello que siempre estuvo ahí y que nunca valoramos, y que ahora redescubrimos como un tesoro. Suma, y sigue, que de esta salimos.

No dejar que nada me reste es difícil si me miro al ombligo, casi siempre el egoísmo me hace más pequeña, y si miro mi cansancio, mi dejadez, o mi "me falta algo", siempre acabo haciéndome una bolita como un gusano, y siendo menos de lo que ya creía ser. Esta es una Cuaresma de las de verdad, de las de donarse, de las de no tener espacio ni tiempo propio, de darse al trabajo sin horario, 24/7, porque así lo demandan las circunstancias, los compañeros, y las familias con nuestros niños. ¡Cómo les echo de menos!

Lección aprendida: primero el otro y luego yo, la vida sabe mejor cuando aprendes a servir. Sea para lo que sea para lo que sirva yo, jajajaja asi es más fácil todo: te levantas y te pones al servicio de tu familia, de tu casa, de tu trabajo, y, cuando acaba el día, te das cuenta de que has hecho todo lo que tenías que hacer, porque quien se acerca a Dios tiene la suerte de estar cerca de Él, y solo Dios basta.

Esta semana ha sido dura, veo a mis hijos añorar a su gente, sobretodo a sus abuelos, les veo correr hacia la puerta en cuanto se abre una rendija, les veo señalar la calle y buscar la trampa para irnos sin que sea "salir a la calle" (mamá, si pones el coche en la puerta y vamos hasta la puerta de casa de los abuelos, no es la calle). Bendita inocencia. Aunque si no fuera por responsabilidad con ellos y con los demás, yo también estaría deseando hacer trampas. Pero esto no es una broma, está muriendo mucha gente, y he sentido miedo, y he sentido ira contra los gobernantes, y he sentido cosas feas, cosas indignas de un cristiano y de un tiempo como este, de poner la otra mejilla... pero también he sentido alivio, he sentido que Dios lo da a sus amigos mientras duermen, y veo a mi marido despertarse cada día a mi lado cuando, en circunstancias normales, debería estar en primera línea de fuego. Me alegro egoístamente de que no lo esté, y veo como cada mañana se levanta sabiendo que preferiría estar allí, ayudando y siendo quien es, pero si Dios le tiene aquí, será porque este es mejor plan, y a mí así me lo parece, la verdad. Los renglones torcidos, ya se sabe.

También para mí ha sido difícil, puedo estar encerrada, creo que lo llevo mucho mejor de lo que pensaba, pero sin sol... buf, sin sol ya es mucho pedir. No me molesta la lluvia, pero necesito que me de el solecito... y eso que no soy de las que se tumban ni mucho menos, pero mucho es que nos quedamos sin celebraciones como para encima quedarnos también sin nuestra primavera que es casi verano¡¡ por ahí no paso¡¡ 

Y nada, pasando cumpleaños ajenos, aprendiendo a felicitar en la distancia, a regalar recuerdos y a todo lo que desde aquí se puede hacer, que no es mucho... aprendiendo, conociéndonos, amando más que  antes, y mejor, creo, y sabiendo que este encierro es mucho mejor que aquél, porque Dios no enciende una lámpara y la esconde, y ahora todo cobra sentido. Qué gran entrenamiento tuvimos, puede que suban los divorcios después de esto, pero creo firmemente que nosotros no seremos uno de ellos... 

Comentarios

Entradas populares de este blog

eyyyy Tamos de vueltaaa

Actividades que seguimos descubriendo...

A MIS HÉROES, OS APLAUDO CADA DÍA, A CADA HORA...